Akuroku 4 - Cenicienta, 1r acto

dijous, maig 22

Weno aki esta el AkuRoku esperat... com ja vaig dir a l'altre capitol cada cop m'agrada menys xDDDDD pero weno mentres a vosaltres us agradi, es el que importa ù.ú es el penultim capi, al seguent ja taraaaa *___________*


ale aki va:


Roxas esperaba ese día desde hacía casi medio año. Desde que lo había visto anunciado. Desde que Naminé le dijo que iría con él. Desde… bueno, hacía mucho tiempo, ha quedado claro.


Tenía las entradas. Tenía la ropa. Incluso le había pedido a Axel que le ayudara a maquillarse. Las risas que le provoco al pelirrojo la idea le hizo desistir. Aun así, estaba realmente ansioso por que llegara ese día.


Y es que un concierto de High and mighty color no se ve todos los días en su ciudad. Era fan del grupo desde hacía años, y en una semana, por fin, los vería, los tendría a tocar. Podría ver a Maki-chan cantando en directo, y disfrutarla.


Y lo mejor es que tendría a Naminé a su lado. Estaría babeando por Yusuke, pero daba igual, estaría a su lado. Axel y Demyx también, pero ellos irían por su banda, no contaban.


Últimamente él y su chica no habían podido estar mucho rato juntos, pero ese día sería diferente. Estarían todas esas horas codo con codo, disfrutando de algo que les gustaba a los dos, saltando y gritando sin vergüenza. No podía esperar. Solo pensaba en eso. Solo hablaba de eso. En su cabeza solo había una cosa: Concierto, concierto, concierto…


¿Dónde estarán los pantalones tejanos? Axel siempre andaba toqueteando su ropa.


Miró en la lavadora. Nada. ¿En el tendedero? Tampoco. Ah, tenía pensado ponérselos para las prácticas hoy. Sí, tenía que ponerse la típica bata blanca y quedarían completamente tapados, pero eso no importaba. ¿Qué iba a ponerse ahora?


Y Axel en su entrenamiento aún, ¿Qué hacía llegando tan tarde? Normalmente habría llegado media hora larga antes. Así no podía regañarle por cambiar sus pantalones de su legítimo sitio: Tirados en la butaca de su habitación.


Era el modo de saber siempre dónde estaban. Pero claro, Axel tenía la manía de lavarlos cada dos por tres. Y luego desaparecían. Y aparecían en los lugares más insospechados. Como dentro del armario. ¿Qué adolescente guarda los pantalones en el armario?


Se le ocurrió mirar en el enorme armario de Axel. Era realmente grandioso, había tenido que cambiarlo más de dos veces porque su cantidad de ropa y “recuerdos” acumulados crecía cada vez más. Esta vez el armario era de color salmón (que no rosa, Axel se lo había repetido mil veces). Era bonito, con estilo.


Lo mejor era que, siendo tan grande el armario, sabías que buscaras lo que buscaras lo encontrarías allí dentro. Lo que fuera. Podía haber de todo. Sabiendo eso, Roxas abrió las puertas color salmón y del armario de Axel “saltó” una gran guitarra azul muy llamativa que golpeó a Roxas en plena cabeza.


La guitarra era enorme, pero sorprendentemente había cabido en el armario. Sorprendentemente no, la habían metido a presión, y ese era el resultado. Una de las puntas que formaban la cruz del final de la guitarra fue lo que golpeó al rubio en la cabeza. No hacía falta ser Roxas para llegar una conclusión sobre el dueño del extravagante instrumento.


“Au, au, au… Siempre dejando sus cosas aquí, ese estúpido de Demyx… ¡ni que esta fuera su casa!”



“¡Achís!” – Estornudó Demyx, saliendo de la piscina en el polideportivo de la ciudad, a metros de distancia del piso de Roxas y Axel. Este último lo esperaba de pie con una toalla azul y una botella de agua en las manos.


Unas cuantas chicas jóvenes miraban extasiadas desde las vallas de seguridad como Demyx salía empapado del agua. Realmente le quedaba bien ese bañador azul marino. Axel era el número uno en ejércitos de fans detrás de él, pero Demyx no se quedaba atrás.


Aunque a Axel, las chicas que los estuvieran observando, le importaban más bien poco.


“¿No te estarás resfriando, verdad Dem?”


“Que va, alguien habrá hablado mal de mí en alguna parte...”


Pero Axel no era nada supersticioso.


“Déjame que te mire la fiebre…” Axel cogió con las manos la cabeza de Demyx, que se estaba secando, y dejó sus labios en la frente del castaño para mirar la temperatura. Demyx se removía para liberarse.


“¡¿Pero qué haces?! ¡Suéltame que nos miran!”


“Que mono, si se a puesto rojo y todo…” – Axel soltó una risotada.


“¡Axel! ¡Qué sueltes!”


“Que arisco eres, solo te miraba la fiebre…”


Y le saco la lengua. Demyx realmente estaba como un tomate. Le tiro la toalla a la cabeza al de los ojos verdes con rabia y bebió un trago de agua después. Aun recién salido de una piscina, tenía sed.


“¿Desde cuándo se mide la temperatura con los labios?” – Preguntó molesto.


“Mi madre siempre la miraba así, los labios son más sensibles…” (N/A: La mía también ^O^)


Axel se sentó a esperar que su compañero terminara. Normalmente acababan el entrenamiento al mismo tiempo, pero hoy el de Demyx se había retrasado y Axel había decidido esperarlo. Demyx se lo agradeció mil veces. Se sentó a su lado a descansar, con las piernas algo abiertas y los brazos entre ellas. Axel estaba sentado con los brazos cruzados y la espalda erguida.


“Y…¿Ya se lo has dicho?”



“¿Eh?”


“Ya sabes. A tu chica. Que la quieres.”


Axel levantó una ceja en un gesto incrédulo.


“¿Es que piensas que debería decírselo?”


“¡Claro! A todo el mundo nos gusta que nos digan te quiero, ¿no?”


“Si viene de la persona que quieres, si.” – El pelirrojo se apoyó en la pared Y miró hacia arriba.


“¿Y porque no puedes ser tú la persona que quiere?”


“No pienso estropear una amistad así, no tengo derecho…”


Demyx iba a decir algo, pero cerró la boca y lo soltó en un suspiro después. Se quedo mirando un rato la piscina. Estaba quieta porque no había mucha gente, pero en la otra punta de la piscina jugaban unos niños. Las ondas que creaban llegaban a la otra punta de la piscina, donde estaban Demyx y Axel, como pequeñísimas perturbaciones en la calma.


Demyx rompió ese silencio tranquilizador.


“Axel, no es cuestión de derecho o no… ¿Sabes? En la playa donde iba de vacaciones de pequeño con mi padre había una isla pequeña a una distancia considerable de donde nos colocábamos nosotros. Siempre había querido llegar allí, pero mi hermanastra Ariel me hacía entrar miedo diciéndome que había tiburones, y que me ahogaría a mitad del camino. Aún así, yo deseaba intentarlo. Un verano mi padre me dijo que nos mudaríamos, así que no podríamos volver a esa playa. Estuve todos los días pensando que había perdido la oportunidad de ir a esa isla, que nunca podría intentarlo. El ultimo día me armé de valor y lo intente.”


“¿Lo conseguiste?”


“No. Y casi me ahogo. Pero me salvo Ariel. Mi padre me repetía siempre que en hospital no paraba de decir que ese había sido el día más feliz de mi vida. Lo había intentado. Había fracasado, pero lo había intentado, y eso es lo que contaba.”


“Dem… se quieres animarme pero…”


“¿Te molestó?”


“¡No! Es solo que no puedes comparar a… la “chica”… con una isla…”


“Y no lo hago, se llama metáfora gruñón…”


“¿También me llamaras así tu ahora?”


“¿Si no puedo llamarte Axel-chan tendré que llamarte de alguna forma no? Pobre de mí, privado de mis queridos motes…”


Axel rió. Demyx también sonrió. Si Axel sonreía estaba bien. Todo iría bien si aún podía hacerle sonreír. El otro día le hizo llorar y él… no se lo iba a perdonar fácilmente a sí mismo.


Volvieron los dos al piso de Axel y Roxas y se encontraron al rubito enterrado entre los miles de “recuerdos” que Axel tenía en su armario.


“No sabía que tenías ese complejo de urraca Axel.”


“Se llama complejo de Diógenes Demyx…”


“Gracias por la información Roxas-sensei.”


“¡Axel! ¿Dónde están mis pantalones tejanos? ¡Los necesito!”


“¿Has mirado en la enorme pila de ropa que tienes para guardar?” - contestó Axel


“¿Pila?… ¿guardar?”


De un montón de ropa planchada y recogida al lado de la lavadora, Axel sacó los pantalones que Roxas buscaba. Roxas hizo el gesto de cogerlos cuando Demyx se los quitó, y le dio otros.


“Eh… quería ponerme esos…”


“¿Con esa camiseta? Creo que no.”


Axel se aguanto la risa. Él era un obseso del cabello, pero Demyx lo era para el estilo.






En ese momento, Naminé estaba comprando las entradas. Hacía bastante rato que estaba haciendo cola y ahora por fin sería la siguiente. Miró atrás y le sorprendió la enorme cola que se había formado detrás de ella. Sonrió. Hace rato ella estaba en la punta de esa cola. Ahora por fin había llegado a poder comprar las entradas. Sus entradas, para su concierto, para ver a su Yusuke en directo con su Roxas, su Axel y Demyx (ese no era suyo) al lado.


Terminaron el chico y la chica que estaban delante de ella de comprar las entradas. La chica, con los cabellos de colores saltaba, y gritaba contenta, atrayendo la mirada de los demás. Llevaba una especie de collar y una diadema que le daba una imagen de perrito faldero a toda ella. Tampoco el chico, de cabellos rizados y gesto pasota, se quedaba atrás de gritar cantando. Aunque se veía que él no quería llamar la atención de los desconocidos. Cantaban a dúo RUN☆RUN☆RUN, se veía que les encantaba el grupo. El chico llevaba una camiseta con fotos de High and Mighty distintas por delante y por detrás. La chica chapas del grupo en su bolso, junto con algunas que a Naminé le parecieron un tanto… ¿Cómo era esa palabra?... ¿Yaoi?... Realmente eran monísimas…


La mujer que atendía llamo la atención a Naminé, que pidió perdón y se acerco a comprar sus ansiadas entradas. Pidió cuatro entradas sonriendo. La expresión de la vendedora cambió de golpe.






En el piso, Demyx estaba practicando con su guitarra un solo en el cuarto de Axel. La música resonaba por todo el piso, llegando al comedor, donde Roxas y Axel merendaban. Axel escuchaba con la cabeza apoyada y los ojos cerrados.


“Demyx toca realmente bien, verdad Axel?”


Axel levantó la vista y miró a su compañero, que le ofrecía un helado de sal marina sonriendo. Roxas sabía que no le gustaba el sabor de ese helado. Demasiado salado. Aún así, siempre se lo ofrecía. Y Axel siempre lo rechazaba. Y como ya estaba abierto, Roxas tenía excusa para comerse dos helados de su sabor favorito… Se había convertido en un ritual.


Una vez más, resonaban en Axel las palabras de Demyx: “¿Y porque no puedes ser tú la persona que quiere?”… siempre la misma pregunta. ¿Por qué no?... ¿Por qué no?...


“Oye, Roxy…”


“¿Hm?”


“Tu… ¿Tu te acuerdas cuando, de pequeños, soñábamos con llegar a tocar una estrella? - Roxas asintió con la cabeza – Sabíamos que estaban demasiado lejos, que nunca llegaríamos a tocarlas. Aún así, estirábamos el brazo lo máximo que podíamos, y aún más. Lo estirábamos hasta que nos dolieran los hombros. Hasta que nos crujían. Incluso saltábamos desde el punto más alto… porque teníamos que intentarlo. Nunca llegaríamos a tocarlas, pero aún así lo intentábamos, porque realmente queríamos rozarlas…”


Mientras recordaba en voz alta, Axel había ido estirando el brazo hacia arriba, como si fuera a tocar el techo solo queriéndolo. Roxas se había acabado el helado y miraba él también hacia arriba, como si pudiera ver esas estrellas de las que hablaba su amigo a través del tejado.


“¿A dónde quieres llegar?”


“Es… solo que… Imagínate que una persona fuera como una... de esas estrellas. Imagina que hay... alguien… que desea tocarla con todas sus fuerzas, porque la quiere. Porque es su deseo mayor. No desea otra cosa con tanto fervor. Y aún así… Aun así sabe que esa persona-estrella es inalcanzable. Aunque estire el brazo, aunque salte, aunque grite… inalcanzable.”


Demyx dejó de tocar la guitarra justo en ese momento. Roxas soltó una risotada. Axel levantó las cejas, no era su intención hacerle reír, estaba hablando en serio…


“Lo siento gruñón, es que… me cuesta imaginar alguien tan tonto como para perseguir tanto sus sueños - Aún tenía una sonrisa en la cara – No creo que ninguna… “estrella”, valga la pena tanto como para intentar alcanzarla a pesar de saber que es imposible. No somos críos, Axel, no deberíamos jugar así ya…”


Sonó un teléfono móvil. El de Roxas. Lo cogió, era Naminé. La cara de Roxas fue cambiando a medida que esta iba hablando. Colgó casi sin despedirse. Axel se preocupó.


“¿Todo bien?”


“Axel… - le dirigió una mirada casi desolada. - solo quedan tres entradas para el concierto…”


Demyx entraba en ese instante por la puerta, sonriendo, con la guitarra a cuestas. Roxas le dirigió la mirada decidido. Axel leyó los pensamientos de su amigo. Roxas y Naminé no podían quedarse sin entradas, pero si era Demyx el que no iba, Axel tendría que hacer de sujeta velas todo el concierto. Y, con tal de que Naminé pudiera ir al concierto, Roxas era capaz de no ir él. Si solo había tres entradas, y ellos eran cuatro, eran inevitables las peleas a no ser que alguien cediera por sus amigos…


“Está bien Roxas, yo no iré al concierto” –decidió Axel.


Roxas giró la cara rápidamente y dirigió la vista al pelirrojo, sorprendido.


“¿No te importa Axel?”


“No… tengo… cosas que hacer. De hecho estaba pensando en no ir, así que ahora tengo la escusa perfecta.” – Sonrió. Sonrisa falsa, pero sonrió.


“Pero tú también querías ir, ¿no?”


“Tranquilo, habrá más conciertos – Axel despeinó un poco a su amigo – disfruta de este por mí, ¿vale?”


Roxas se le lanzó en un abrazo a su amigo gritándole mil veces lo que le agradecía su gesto. Gracias a él no habría peleas y podrían ir Naminé y el juntos al concierto. Le dio un beso en la mejilla y saltó del sofá corriendo a su habitación para llamar a Naminé.


Demyx se sentó al lado del pelirrojo sin decir nada. Lo miraba significativamente. Al cabo de un rato, Axel se cansó de esa mirada.


“¿Se puede saber que miras?”


Demyx suspiró.


“Y así, cenicienta se quedó sin ir al baile por culpa de la madrastra…”

3 lectures:

Digi ha dit...

molaaaaa *o*

espero k el proxim k escriguis no t'agradi gens >_< pk tu dius k cada cop et mola menys, pero a mi cada cop m'arada mes XDDDDD i va en serio XDDDDDDDD esta ple de puntazos, detallitos de esos k te hacen sonreir XD crek k aket cop es el k t'han kedat millor XD lo digo en seeeerio, no es peloteeeeo ù.ú XDDDDD

i los robaentradas XDDDDDDDDDDDDDDDDD aix... XDDD i la frase del final hi keda molt beeee!

aix..sigue asi XD petons ^^

Jig-chan ha dit...

M'encanta la última frase *_*

Aix... pobre Axel T_T po esta super xuloooo >_____< segeix així k ja vuy saber com acaba >__<

Axel Ganbate~~~~ XDDDDDDDD


byeees ^^

MiRoCu ha dit...

La ultima frase *_*

bueno en general me mola mucho es el mejor capi hasta ahora diria yo (porlomenos para mi gusto)

y nada mas k decir xk ya keda claro xD